Comisiones Obreras de Melilla

Comisiones Obreras de Melilla
Melilla 2016

viernes 29 de abril de 2016

Manifiesto 1º de Mayo

  • Este 1º de Mayo debe ser una clara expresión del giro económico y social que demandamos la clase trabajadora.

CCOO y UGT opinamos que la nueva relación de fuerzas expresada por los resultados de las Elecciones Generales del 20 de diciembre de 2015 tiene que servir para satisfacer las reivindicaciones y aspiraciones de los trabajadores y trabajadoras, expresadas en este Manifiesto.

EL NUEVO CICLO ECONÓMICO Y POLÍTICO

La economía mundial sigue amenazada por episodios diferentes que reflejan la inestabilidad, la fragilidad y sobre todo la enorme incertidumbre sobre su evolución tanto en el futuro inmediato como a medio plazo.

Una situación de incertidumbre que se refleja en fenómenos como la devaluación del yuan y la situación económica general de China; los graves problemas en países emergentes muy relevantes como Brasil, en profunda recesión; los problemas de Rusia, derivados en parte por la evolución del precio del petróleo y las consecuencias del conflicto en Ucrania; o la falta de dinamismo económico en la eurozona.

A esto hay que añadir las dudas que han aparecido en las últimas semanas sobre la situación real del sistema financiero y, en especial, de algunas entidades sistémicas de Alemania o Francia. Ha pasado casi una década desde que en el verano de 2007 se empezaron a manifestar los problemas que carcomen al sector financiero mundial y seguimos prácticamente con esos mismos problemas de fondo. La hipertrofia financiera y el papel dominante de lo monetario sobre la economía real; los desequilibrios entre áreas geográficas que generan flujos de capital enormes y crecientes; la desigualdad social que debilita la demanda interna, al tiempo que genera enormes riquezas en manos de una minoría que busca rentabilizarlas en mercados especulativos y de corto plazo; la globalización sin normas ni controles, en especial del capital financiero…. Estas son las razones estructurales de la inestabilidad económica desde hace 30 años. Ninguna de ellas ha sido atajada, por lo que esa inestabilidad va a continuar.

La economía de la eurozona salió de la recesión pero sigue enferma, con un crecimiento económico raquítico, con una inflación casi en negativo y con una tasa de desempleo en los niveles más altos de su historia. La UE sigue atada al estancamiento económico a largo plazo, porque siguen dominando las políticas de austeridad de la Comisión Europea. Las relaciones económicas impuestas por las élites caminan en una Europa a dos velocidades: la Europa de los ricos y la Europa de los países del Sur. Es necesaria y posible otra política económica y social como venimos exigiendo desde las organizaciones sindicales.

La crisis del proyecto europeo se profundiza; a la aplicación de las medidas de austeridad y recortes sociales contra la mayoría de las clases trabajadoras -que tienen efectos devastadores para el empleo y han aumentado la pobreza y desigualdad-, hay que sumar el conflicto de Ucrania, la guerra en Siria, el ascenso electoral de la ultraderecha en el centro y norte de Europa, la denominada "crisis de los refugiados" -que cuestiona el derecho de asilo y refugio-, la reforma laboral contra los trabajadores y trabajadoras en Francia, las concesiones al Gobierno del Reino Unido para el referéndum, los criminales atentados contra los derechos humanos y la democracia de París, Ankara, Bruselas, etc., dibujan un panorama que, aprovechando el clima de seguridad antiterrorista, está suponiendo un aumento del racismo y la xenofobia y un recorte de las libertades democráticas.

Si no se adoptan medidas para corregir esta grave crisis del proyecto europeo se van a frustrar las aspiraciones sociales y democráticas de las clases trabajadoras: mayor democracia, más igualdad y más derechos laborales, sociales, políticos y de ciudadanía.

EXIGIMOS UN CAMBIO URGENTE

El rechazo sindical a las políticas de duro ajuste, austeridad y recortes en el Estado social, de devaluación salarial y de reformas laborales regresivas adoptadas durante estos últimos años, se ha llevado a cabo utilizando todos los instrumentos a nuestro alcance para defender los intereses de los trabajadores, y haciendo frente a un ataque indiscriminado contra la esencia misma del sindicalismo.

Ahora se ha abierto un cambio de ciclo económico que debe ir acompañado de un nuevo periodo político. La economía española ha entrado en una fase de crecimiento que requiere de un giroestratégico para consolidarse.

UGT y CCOO exigimos una nueva política que sitúe en primera línea la recuperación del empleo estable, de los derechos económicos y laborales arrebatados a los trabajadores y trabajadoras y la mejora de las condiciones de vida y de trabajo en el plazo más corto posible.

La desigualdad aumentó en España por la crisis, y sobre todo, por la forma en que fue gestionada, hasta convertir a España en el país europeo con mayor desigualdad entre ricos y pobres. La sociedad española que sale de la recesión es más injusta.

Ha aumentado el número de personas y familias en riesgo de pobreza.

La tasa de cobertura de las personas desempleadas se ha desplomado, y es el reflejo del insoportable aumento de la desprotección a las personas que han pagado el precio más alto de la crisis: perder su trabajo.

La falta de empleo es el principal problema de la sociedad española. Parados y trabajadores pobres sufren el mayor riesgo de exclusión.

Es necesaria una distribución más justa de la riqueza generada entre salarios y beneficios para alcanzar el modelo social y democrático que defendemos los sindicatos.

El papel del sindicalismo es fundamental en este reparto primario de la renta, porque la negociación del salario -en el convenio colectivo- es un instrumento esencial para construir una sociedad justa, democrática y social.

Las élites económicas y políticas europeas, han aprovechado la crisis para llevar adelante un ataque sin precedentes al modelo social europeo.

Ahora, en la salida de la recesión, los sindicatos, con los trabajadores y trabajadoras, debemos recuperar los derechos sociales perdidos, recuperar los servicios y las prestaciones públicas, revertir los recortes habidos en la Sanidad, la Educación, los Servicios Sociales, el sistema de protección al desempleo, el sistema público de pensiones..

Por todo esto, en este 1 de Mayo, CCOO y UGT, exigimos un cambio urgente en la política económica en nuestro país, que ponga en el centro la creación de empleo estable y con derechos, y la lucha contra la pobreza y la desigualdad social y salarial, a partir de incrementar la inversión pública y poner en marcha un cambio de modelo productivo, sostenible y equilibrado. Para ello, reivindicamos las siguientes actuaciones:

− Impulsar un plan de choque para el empleo, en todas sus dimensiones (parados de larga duración, jóvenes, mujeres, empleo público, formación, servicios públicos de empleo…)

− Realizar una verdadera reforma fiscal que aumente la recaudación y justicia del sistema.

− Derogar las reformas laborales que han significado un fuerte trasvase de rentas del trabajo al capital, y recuperar los derechos laborales.

− Fortalecer la negociación de los convenios colectivos para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras, reforzar los convenios sectoriales y garantizar la ultraactividad de los convenios.

− Aumentar los salarios de manera coherente con la fase de crecimiento económico, para reactivar el consumo de las familias y la creación de empleo y reducir las desigualdades y la pobreza.

− Recuperar la calidad de los servicios públicos, los servicios sociales y el empleo asociados a los mismos.

− Recuperar el poder adquisitivo, los derechos laborales y el desarrollo del Estatuto Básico de los Empleados Públicos.

− Aumentar el Salario Mínimo de manera progresiva para que alcance el 60% del salario medio.

− Revertir totalmente la última reforma de las pensiones, restablecer el Pacto de Toledo y asegurar el futuro del Sistema Público de Pensiones

− Mejorar el sistema de protección por desempleo para dar protección a las personas que carecen de ella.

− Implementar una nueva prestación de ingresos mínimos, con el objetivo de garantizar una prestación económica a todas las personas en disposición de trabajar que carezcan de empleo y de ingresos suficientes.

− Impulsar una potente política industrial que contribuya a fortalecer nuestro sistema productivo y a generar empleo más estable y de más calidad.

OTRA POLÍTICA PARA EUROPA

UGT y CCOO consideramos que la razón de fondo de la situación de estancamiento de la economía en la UE, con riesgo de deflación, es la debilidad de la demanda interna, atenazada por las políticas de ajuste, los recortes de servicios públicos y la devaluación de los salarios.

CCOO y UGT estamos convencidos de que para corregir esta situación es imprescindible erradicar las políticas de austeridad y de recortes sociales, en el sentido que defiende y promueve la Confederación Europea de Sindicatos (CES), aplicando de manera efectiva un plan de inversiones más ambicioso que el denominado Plan Juncker, como el que propone la CES. Un plan para crear 11 millones de empleos, flexibilizar el calendario de consolidación fiscal en los países con déficit, aplicar una política presupuestaria y fiscal expansiva, mejorar los sistemas de protección social y su calidad, reducir las desigualdades y defender el sistema democrático de libertades.

DEFENDER LA DEMOCRACIA, LAS LIBERTADES DEMOCRÁTICAS Y LOS DERECHOS

UGT y CCOO rechazamos rotundamente la regresión de libertades individuales y derechos fundamentales que la Reforma del Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza) del Gobierno del Partido Popular han supuesto.

CCOO y UGT seguiremos apoyando y defendiendo a los casi trescientos compañeros y compañeras sindicalistas que todavía están incursos en procesos penales o administrativos por ejercer el Derecho de Huelga y actuar en defensa de los trabajadores. Por ello, vamos a seguir exigiendo la derogación del artículo 315.3 del Código Penal y la retirada de la Ley Mordaza.

POR LA PAZ Y LA SOLIDARIDAD

UGT y CCOO, junto a la Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Europea de Sindicatos (CES), reclamamos este 1 de Mayo:

• La retirada del TTIP (el Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión entre la Unión Europea y Estados Unidos), que se ha negociado de manera opaca y al margen del diálogo social, y la no ratificación del CETA (el Acuerdo Integral de Economía y Comercio entre la Unión Europea y Canadá), porque suponen una amenaza a los derechos económicos, sociales y laborales de las clases trabajadoras.

• La retirada de la firma por parte de la Unión Europea del Acuerdo ilegal e inmoral firmado con Turquía sobre las personas refugiadas -que atenta contra la Declaración Universal de Derechos Humanos, contra la Convención de Ginebra, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, el Derecho Internacional de los refugiados y refugiadas-, y cumplir con el derecho de asilo y refugio.

• El fin de todas las guerras y actuaciones terroristas, y de las violaciones de los derechos laborales, sindicales y civiles en todo el mundo.

Manifiesto 1º de Mayo

viernes 29 de abril de 2016