Comisiones Obreras de Melilla

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Melilla 2016

lunes 4 de enero de 2016

Denuncias de la sección sindical en el Centro Penitenciario de Melilla

  • Denunciamos la falta de plantilla femenina en la prisión.
  • Las condiciones en las que viven los internos de Sección Abierta
  • Duplicidad de gasto, al privatizar la vigilancia exterior.

Desde que entrara en vigor la ley de igualdad de género, no se ha dotado ni presupuestaria ni legislativamente al colectivo de Instituciones Penitenciarias. En el año 1993 se inaguró el Centro Penitenciario de Melilla, con una plantilla de 16 funcionarias. Con el desarrollo de los concursos de traslado que han habido desde entonces, se han ido a otras prisiones varias funcionarias, y esas plazas, han sido cubiertas por hombres más antiguos que venían trasladados. No se han habilitado las herramientas necesarias para blindar esas plazas de mujeres trabajadoras, que además son necesarias para atender de manera adecuada a las internas, para seguir respetando el honor y la intimidad de las mismas.

En la actualidad hay solamente 6 funcionarias con plaza en el centro penitenciario, y cuatro más, que están en comisión de servicios, por motivos de salud laboral. Pero tienen que renovar dicha comisión cada seis meses, con la inseguridad familiar que les puede generar dicha situación.

Como el numero de funcionarias no es suficiente para cubrir el horario aprobado en esta prisión, vacaciones y bajas laborales, el director les cambia continuamente su cadencia laboral, descansos, etc. Perjudicando de esta forma a este colectivo, y haciendo muy difícil su conciliación familiar.

En lo que refiere al departamento de sección abierta, nos encontramos que en la actualidad hay 20 internos en el tercer grado de su condena, viviendo en este departamento en unas condiciones ínfimas, ya que no tienen un comedor, sala de tv, patio para pasear, etc, que los pueda albergar de una forma digna y saludable.

De hecho, el lugar donde pasean estos internos, es el aparcamiento interno de la prisión, y claro esto interfiere en la seguridad del centro, teniendo el funcionario de puerta principal que enviarlos nuevamente a su departamento.

Tal como dijo la anterior Secretaria General de Instituciones Penitenciarias (Mercedes Gallizo), en su ultima visita al centro, que era justo y necesario una nueva construcción que albergara a los internos de sección abierta, y que posiblemente se aprobara un nuevo Centro de Internamiento Social en nuestra ciudad.

Como ultimo punto en denunciar, fue el proceso de privatización encubierto de prisiones, que lleva a cabo el gobierno. En 2015, el gobierno anunció que para darle una ocupación a todos los escoltas y vigilantes de seguridad del Pais Vasco, que se quedaban desempleados, debido al cese de la banda terrorista ETA.

La realidad ha sido otra bien diferente:

En primer lugar no ha llegado al 10% la incorporación de esos escoltas a sus nuevas funciones de vigilancia exterior en los centros penitenciarios, siendo el 90% restante, nuevas contrataciones por parte de las empresas.

Por un lado nos alegramos de estas nuevas contrataciones, pero el ahorro ha sido parcial, porque parte de las Fuerzas de Seguridad del exterior, las han tenido que mantener, ya que hay funciones (custodia de armas, etc.) que no pueden realizar los vigilantes de seguridad.

De esta manera la Administración ha privatizado un servicio que era público, y encima ha duplicado el gasto.

Denuncias de la sección sindical en el Centro Penitenciario de Melilla

lunes 4 de enero de 2016